Los dos grandes mercados del Cono Sur viven ciclos con altas y bajas en la reposición de equipos. ¿Cuál es la situación actual?
Los tractores son las unidades motoras indispensables para las principales tareas agrícolas y ganaderas.
Por lo tanto, en un país que busque no estancarse tecnológicamente, el nivel de reposición debería mantenerse estable a lo largo del tiempo.
No es lo que ha ocurrido en Argentina y Brasil, los dos grandes mercados del Cono sur.
Ambos han vivido ciclos con altas y bajas en los niveles de ventas y el proceso irregular se refleja en la antigüedad de sus parques de tractores.
Argentina
Los datos más recientes para Argentina, revelan la existencia de 194.145 tractores rodando por los campos.
De ese total, el 73% (141.647 unidades) corresponde a equipos con más de 15 años de vida.
Si se relaciona la antigüedad del parque con el rango de potencia, los mayores niveles de obsolescencia se observan en el segmento de Baja Potencia.
Por caso, entre los tractores de menos de 100 CV se cuentan 119.467 unidades (61% del total), de los cuales un 85% presenta más de 15 años de uso.
En la gama Media Alta, de 141/200 CV, están censadas 27.622 unidades (14,2% del total), de las cuales 41% suma más de 15 años.
El segmento más “joven”, en tanto, se da a partir de los 201 CV, con 10.926 tractores relevados (5,6% del total), de los cuales el 41% (4.498 unidades) presnta hasta cuatro años de uso.
Brasil
En el caso del agro brasileño, entre 2005 y 2014 se registraron los mayores picos de ventas en tractores de los últimos 20 años, según datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (ANFAVEA).
Desde mediados de la década pasada, la comercialización de unidades tuvo altibajos y la situación actual del parque dista de ser óptima.
Se estima que cerca de 40% de los tractores que están trabajando en Brasil tienen más de 35 años de uso, especialmente en el ámbito de la agricultura familiar.
Otro 20% presenta una obsolescencia ubicada entre 20 y 30 años y un 10% sobrelleva una antigüedad de 10 a 20 años.
El 30% restante, de acuerdo con los relevamientos hechos por las entidades del agro, tiene hasta 10 años de uso.
Las cifras de Brasil muestran una marcada brecha entre la agricultura profesional, con predisposición y recursos para comprar equipos de última generación, y la agricultura familiar, con menores posibilidades para la renovación.
Fuente: maquinac.com
Deja una respuesta